Cuando las dificultades con las matemáticas revelan otros problemas

Son muchos los niños que tienen problemas con las matemáticas. Pero para algunos, los niños con discalculia, las dificultades van más allá de la simple frustración. Si los problemas de tu hijo con las matemáticas son serios y persistentes puede ser una señal de que tiene un desorden de aprendizaje matemático.

Los niños con discalculia tienen dificultades para comprender muchos aspectos relacionados con las matemáticas. La discalculia es un término que se emplea para describir una discapacidad específica en el aprendizaje de las matemáticas. Los niños con discalculia por tanto, suelen tener dificultades a la hora de entender, aprender y realizar operaciones matemáticas. La mayoría de los estudios no muestran diferencias significativas en función del género.

Los que hay que tener en cuenta, es que no todos los problemas en clase de matemáticas, aunque sean graves, están causados por la discalculia. Trastornos como la dislexia, el procesamiento visual y auditivo, o el TDAH entre otros, también pueden afectar la capacidad del niño de cumplir las expectativas para superar esta asignatura.

 

Es posible que los niños con discalculia puedan tener además otras discapacidades de aprendizaje. Aunque no es tan conocida como la dislexia, algunos expertos consideran que afecta casi a la misma proporción de niños. Según las estadísticas la discalculia afecta a un doce por ciento de jóvenes en España frente a un quince por ciento que padece dislexia.

 

Los expertos opinan que el impacto de este desorden no acaba cuando lo hacen las clases. Suele afectar a los niños en otros entornos fuera del colegio. Pueden tener problemas para recordar códigos postales, números de teléfono o la puntuación de un juego. También cuando tienen que dar o recibir cambio, calcular el precio de algo o dividir una factura.

 

Pero la lista de dificultades no acaba ahí. El cálculo de distancias o de tiempos; memorizar direcciones; o decir a la izquierda desde la derecha, son cuestiones que les resultan complicadas. Por lo que se frustran con facilidad ante juegos que requieran de una puntuación constante o estrategias numéricas. Cuando miran un reloj se pueden sentir incapaces de interpretar la hora.

 

El sentido numérico es realmente un grupo de habilidades que permite que los niños trabajen con números. Entender cantidades, entender conceptos como “más” o “menos”, reconocer relaciones entre elementos individuales y grupos de elementos, entender símbolos que representan cantidades, comparar números o entender el orden de elementos en una lista. Habilidades que se deben introducir a través del juego.

 

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