Enseñanza y aprendizaje de matemáticas en primaria

 

La educación debe evolucionar, al igual que la sociedad, pero esta evolución no es posible si está anclada en métodos tradicionales que aportan seguridad al profesorado por su larga trayectoria de utilización. Seguir una explicación en la pizarra, un libro de texto, realizar unos ejercicios, etc. no consiguen que se interioricen los contenidos. Vivir las matemáticas, debería conllevar ver los números naturales en la calle, entender una factura, salir a hacer la compra, …., en definitiva, encontrar una utilidad real y desarrollar inquietud y emoción.

Las matemáticas tienen una utilidad importante en contextos no matemáticos, por este motivo, aprender matemáticas debe ser para adquirir una herramienta que permita resolver situaciones en la vida cotidiana.

La clave está en preguntarnos como docentes ¿cómo abordar el contenido?. La respuesta debe estar encaminada a pensar y diseñar oportunidades de aprendizaje.

Las diferentes actividades deben basarse en proyectos de experiencias creadas a partir de situaciones reales y cotidianas, en la creación de actividades lúdicas que se sitúan en el aula y aprovechando la riqueza de situaciones diarias que surgen.

 

  • Experiencias por proyectos. Se crean situaciones donde los niños tengan curiosidad por resolver problemas que les ayuden a crear diferentes proyectos. Si, por ejemplo, llega carnaval, los alumnos serán los protagonistas de diseñar sus disfraces y se aprovecha para tratar de hacerlos reflexionar sobre cuánto dinero necesitamos, que material y que cantidad, etc.

 

  • Talleres. Se crean actividades matemáticas que sean lúdicas donde a través del juego se pongan en marcha sus conocimientos matemáticos y estén motivados por

 

  • Situaciones diarias. Se aprovechan las situaciones cotidianas que se desarrollan en un aula, tratando de ver todos los contenidos matemáticos que nos rodean en el día a día y que pueden pasar desapercibidos.

Es importante destacar que en todas las metodologías el profesor tendrá un papel de apoyo y no de protagonista. Se debe dar tiempo a los niños para reflexionar y encontrar las respuestas entre todos.

Las actividades pretenden potenciar el trabajo en grupo para desarrollar una participación totalmente activa y de protagonismo por parte del alumno. Además, el trabajo en grupo busca el enriquecimiento personal y de socialización mientras se trabajan valores como el respeto, la flexibilidad, la escucha, etc..

 

 

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