Instrucción y planificación en terreno incógnito

Instrucción y planificación en terreno incógnito

Al hablar de una organización inteligente, transciende un ámbito donde la gente descubre continuamente cómo crea su realidad y cómo puede modificarla. ¿Es posible planificar la nueva realidad?

Para profundizar en el tema, en el corazón de una organización inteligente hay un cambio de perspectiva. Así, en lugar de considerarnos separados el mundo, nos sentimos conectados con el mismo. Asimismo, en  vez de considerar que un factor “externo” causa nuestros problemas, vemos que nuestros actos son los que crean los problemas que experimentamos.

 

Por otro lado, cuando preguntamos a la gente qué se siente al formar parte de un gran equipo, nos llama la atención la respuesta. El peso que se atribuye a esa experiencia es enorme. Así, las personas se sienten parte de algo mayor que sí mismas, tienen la sensación de estar conectadas, de ser generativas; para muchas personas, la experiencia de formar parte de grandes equipos sobresale como un período singular y plenamente vivido. En el caso, algunos de los individuos pasan el resto de sus vidas buscando maneras de recobrar ese espíritu.

Instrucción y planificación en terreno incógnito. La mayoría de la gente pone ojos vidriosos cuando se habla de “aprendizaje” u “organizaciones que aprenden”. Es natural, pues en el uso cotidiano, aprendizaje ha pasado a ser sinónimo de “absorción de información”. ¿Qué podemos hacer al respecto?.
La respuesta es que el verdadero aprendizaje llega al corazón de lo que significa ser humano. Por tanto, a través del aprendizaje nos re-creamos a nosotros mismos. A través del aprendizaje nos capacitamos para hacer algo que antes no podíamos. Con el aprendizaje percibimos nuevamente el mundo y nuestra relación con él; ampliamos nuestra capacidad para crear, formar parte del proceso generativo de la vida. Es por ello, que dentro de cada uno de nosotros hay un hambre profunda por esta clase de aprendizaje. El aprendizaje natural ocurre de esta manera, hemos de potenciarlo.

 

Según lo dicho, este es pues el significado  de “organización inteligente”, una organización que aprende y continuamente expande la capacidad para crear su futuro. Está claro que para dicha organización, no basta con sobrevivir. A pesar de que el “aprendizaje para la supervivencia”, o “aprendizaje adaptativo”, es importante y necesario,  una organización inteligente conjuga el “aprendizaje adaptativo” con el “aprendizaje generativo”. Es pues un aprendizaje que aumenta nuestra capacidad creativa.

Para terminar, vamos a analizar el papel de Instrucción y planificación en terreno incógnito, después de la crisis económica, social y sanitaria de la pandemia. La epidemia por COVID-19 que ha asolado a España debe permitir una toma de conciencia de la importancia de enfocar el aprendizaje futuro. Sólo así, podremos planificar la nueva realidad.

¿ Debería decir la nueva normalidad?. Tenemos ante nosotros un reto de futuro para la enseñanza-aprendizaje, un reto para toda la comunidad educativa; hablamos de profesores y estudiantes, pero también de padres y madres, inspección y nuevas metodologías activas para lograr que la educación sea el puente de nuestros sueños.

 

Audaces pioneros señalan el camino, pero gran parte de este territorio aún permanece inexplorado. Es cuestión de voluntad. ¿Serás tú capaz de explorarlo?

 

 

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