La educación como objetivo prioritario de la RSE

La Responsabilidad Social Empresarial (RSE) es una fuerza que va en aumento. Cada vez más, las empresas se están dando cuenta de que invertir en comunidades e instituciones hace posible el progreso. A través de la educación, la RSE está empezando a marcar la diferencia en las vidas de millones de personas, ya que sin las oportunidades educativas adecuadas, los niños no pueden desarrollar todo su potencial, lo que tiene consecuencias de largo alcance.

Sin embargo, las oportunidades no siempre son proporcionadas adecuadamente, debido al marco del mercado global, en constante evolución, y de la lucha geopolítica en la que muchas empresas se ven envueltas.

El reciente estudio Business Backs Education muestra que el gasto global, siempre en términos de RSE, de las empresas del “2013 Global Fortune 500” es de 20 mil millones de dólares por año. El informe ha identificado a 218 empresas que tienen gastos relacionados con la educación, lo que equivale a 2,6 mil millones de dólares, o lo que es lo mismo, el 13% del presupuesto total en RSE de la lista “Fortune Global 500”.

Si las empresas del Fortune Global 500 comprometieran el 20% de sus presupuestos en materia de RSE hacia las iniciativas de educación, el gasto total en esta materia se duplicaría casi a 4 mil millones de dólares. Esto sería muy significativo, ya que actualmente hay 58 millones de niños en edad escolar sin escolarizar. Si se orienta correctamente, el aumento del 20% en los gastos en educación de la RSE permitiría a más de 3 millones de niños por año en todo el mundo estudiar en la escuela primaria.

Es necesario centrarse en iniciativas basadas en las necesidades. El estudio muestra que cuando las empresas gastan fuera de su país, tienden a hacerlo allí donde sus intereses comerciales se alinean con sus responsabilidades corporativas, y no en aquellas áreas donde realmente se necesita: sólo dos de cada cinco dólares gastados por las empresas de Fortune Global 500 en RSE educación se gasta en los países y los grupos que más lo necesitan. La mayor parte del gasto total se encuentra en áreas «no prioritarias» dentro de América del Norte y Europa. Así, por ejemplo, el gasto en educación en áreas prioritarias como África, donde la necesidad es con diferencia la mayor, es de sólo 1.000 millones de dólares. Esto puede limitar la medida en que se puede beneficiar a los más necesitados.

 

Dado que las necesidades educativas son tan urgentes – particularmente en las áreas prioritarias y las economías en desarrollo – es más importante que nunca garantizar que hacemos un mejor uso de los recursos. Sólo un gasto eficiente promoverá una ciudadanía global bien educada y permitirá a los niños en situación vulnerable aprovechar al máximo sus oportunidades.

Hay dos tendencias que predominan a la hora de financiar al sector de la educación: las empresas norteamericanas dan becas a su propia educación superior, y las empresas de

 

servicios financieros ofrecen programas de educación financiera. Estas pueden no ser las áreas prioritarias desde el punto de vista mundial. Así, se debe integrar la filantropía de una manera más estratégica en los modelos de negocio, asegurando de que su actividad de RSE esté conectada con las necesidades reales, pensando a largo plazo y coordinando eficazmente con entidades externas.

¿Desde tu organización educativa contribuyes con la RSE? ¿Cómo lo haces?. ¿Crees que se puede hacer algo al respecto?. Queremos conocer tu opinión !!.

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