Marcar la diferencia en escuelas

Marcar la diferencia en escuelas.

El COVID-19 puede ser fuerte, pero la comunidad educativa también lo es. Maestros de infantil y primaria, padres y sociedad en general nos enfrentamos a un periodo de incertidumbre sin precedentes. Niñas y niños ilusionados han invadido de nuevo las aulas en modalidad presencial. Tras meses de confinamiento y medidas preventivas, hemos de estar preparados para meses de aprendizaje, retos y, por supuesto, diversión. Marcar la diferencia en escuelas es vital en estos momentos.

¿Como saber si los pequeños tienen el nivel adecuado al grado que cursan, tras la suspensión del curso 2019/20?. Es importante apoyar a niñas y niños desde el principio. Ahora, más que nunca, mantenerse conectados con padres y alumnos puede marcar las pautas del éxito. Así, con el software al alcance de la mano, se ha de facilitar la comunicación entre la escuela y el hogar. Esta medida es importante que se mantenga constante; a pesar de diferir entre escuelas, es vital compartir recursos con los padres para apoyarlos: facebook, instagram, zoom.

En este orden de cosas, el maestro tiene en sus manos el futuro. Si bien los maestros tarden entre cuatro y seis semanas en re-enseñar las habilidades y conceptos del año anterior, las nuevas circunstancias marcan un hito. Es momento de marcar la diferencia en escuelas con metodologías activas para descubrir y potenciar habilidades en los pequeños, crear liderazgo. Así, resultados de autoestima, motivación, impulso de habilidades interpersonales y de trabajo en equipo, avalan al Método Singapur. En matemáticas Método Singapur, la prueba de nivel permite conocer los conocimientos previos del alumno, para adaptar, completar y personalizar su aprendizaje de forma individual. No se trata de un examen, ni pretende calificar, tan solo dotar al docente de datos para optimizar el rendimiento de cada pequeño.

Es evidente que el aprendizaje ocurre a través de toda la vida y puede ocurrir en cualquier momento, por tanto debe ser con diversión. En las nuevas circunstancias, la opción de la escuela en casa, puede chocar con el trabajo desde casa. Enseñar a los niños lo emocionante que puede ser aprender, crear hábitos, realizar lecturas conjuntas e interesantes, entender conceptos matemáticos en la vida cotidiana, enfocarla como un juego, reto a superar…. Las herramientas de aprendizaje son inmensas y deben conectar a los pequeños con sus compañeros, con la realidad, a través de juegos, actividades, vídeos, el uso del diario de matemáticas, etc..

El esfuerzo conduce al éxito, lo que se conoce como una mentalidad de crecimiento, y no una mentalidad estática. Todo agente del sector educativo debe enfocarse en el empeño que los pequeños ponen al realizar sus tareas y en lo que aprenden. Esto los ayudará a sentirse menos nerviosos cuando deban afrontar nuevas tareas o materias.

 

Fortalezas como la comunicación, la resolución de problemas y la seguridad en sí mismos ayudarán a los niños y niñas tanto en la escuela como en su día a día. Es vital hablar honestamente con los pequeños sobre sus sentimientos y la forma en que manejan las situaciones, especialmente las difíciles.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *