Responsabilidad Social del Matemático

Contrariamente a lo que sucede en muchas otras disciplinas, como la historia, la lengua, la política, o más aún en filosofía escolástica o en la religión, en las que la autoridad del profesor es difícil de poner en entredicho, muchísimos de entre ustedes habrán tenido en sus clases, en la niñez o adolescencia, la oportunidad de utilizar el razonamiento deductivo, sus habilidades en el cálculo o la comprensión de conceptos abstractos para contradecir, mejorar o superar a su profesor o a sus compañeros de clase. Esta experiencia de ganar con el puro ejercicio de la mente es de máxima

importancia en la educación de mentes críticas capaces de pensar de modo autónomo.

 

Todos deben haber experimentado alguna vez que la verdad en matemáticas, puede ser alcanzada con el razonamiento, de forma incuestionable y por encima del autoritarismo. Es fundamental no minimizar este aspecto en la educación de los jóvenes. Este es el tema central de esta exposición: el pensamiento matemático y el pensamiento científico como garante contra el fundamentalismo, el autoritarismo, la superstición, la manipulación y la mentira. La gran cantidad de información a la que podemos acceder fácilmente y de propaganda que nos bombardea hacen más imprescindible que nunca disponer de una capacidad de razonamiento crítico independiente.

 

Como decía J. A. Marina en un artículo sobre la “ultramodernidad”, una de las creencias más peligrosas que pretenden colarnos en nuestras cabezas es el recelo de toda pretensión de verdad. No hay nada más progresista que la inteligencia crítica. El remedio existe: hay que estudiar más y pensar más.

 

Desgraciadamente, vivimos en una sociedad donde se valora cada vez menos el trabajo intelectual serio, las opiniones seriamente fundamentadas y contrastadas y el razonamiento abstracto. Como decía recientemente Javier Marías en un artículo, todo el mundo se cree con derecho a opinar, no es preciso ser un experto, no se trata de tener argumentos convincentes, sino de repetir a gritos lo mismo una y otra vez, a ser posible acompañado de insultos y bromas vejatorias. Es el mundo de la tertulia radiofónica, la verdad se alcanza por reiteración; si repetimos algo muchas veces, acabaremos creyéndolo cierto. Todo tiene que ser rápido, sencillo, dinámico, visual, divertido, lúdico; si no es así, cambiamos de canal. Y en último término, siempre podemos pedir a la audiencia que vote enviando mensajes por el móvil. Es difícil, siendo ésta la mentalidad dominante, transmitir otros valores: el trabajo intelectual, la seriedad, el razonamiento. En cierto modo hemos perdido la batalla ideológica. Sin embargo es nuestra obligación seguir luchando. El razonamiento abstracto es fundamental para entender y cambiar el mundo. Actualmente en educación demasiadas cosas son sencillas y computacionales. Pregúntense para qué sirven los matemáticos si no enseñan a razonar y a pensar. Ésta es una de las mayores responsabilidades de este colectivo.

 

En el último Internacional Congress of Mathematicians, celebrado en Madrid el pasado mes de Agosto, se puso de manifiesto que las Matemáticas han cambiado, y que su influencia en la vida cotidiana es cada vez mayor. Existen aplicaciones relevantes en biología, en telecomunicación y en tratamiento de imágenes, en robótica y automática, en economía y matemática financiera, en criptografía, en medicina. Hay matemáticas en el termostato, en el GPS, en Google, en el diseño de nuevos coches, en la organización jerárquica de empresas,…

Las matemáticas y la ciencia tienen más que ofrecer que nunca!!

 ¿Qué opinas? Nos importan vuestras sugerencias al respecto.

 

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