Un nuevo comienzo escolar

Nuevas ilusiones, nuevos proyectos, caritas nuevas de alumn@s, familias nuevas, el curso escolar 2018/19 ha dado comienzo. El verano ha llegado a su fin y, aunque con nostalgia, hay que evaluar dónde se encuentra tu hij@ en su desarrollo académico, principalmente como estar preparados para los próximos meses de aprendizaje, retos y, por supuesto, diversión.

Hasta un 90% de los padres piensa que su hijo está al nivel de su grado, pero solo un 39% de maestros dicen lo mismo de sus estudiantes. Por eso es importante apoyar a los niños desde el principio del año como parte de la vida diaria y propiciar una conversación con el maestro al principio de curso. Las investigaciones muestran que los maestros muchas veces tardan cuatro a seis semanas en re-enseñar las habilidades, conceptos y destrezas del año anterior, además de tener que conocer a alrededor de 30 estudiantes al tiempo, sus fortalezas y sus retos.

Una prueba de nivel nos permitirá conocer los conocimientos previos de nuestros alumn@s, siendo una importante herramienta para adaptar, completar y personalizar el aprendizaje de cada alumno de forma individual. No es un examen y no se debe considerar como tal, ni pretende calificar ni juzgar al alumn@, sino dotar de datos al profesorado para optimizar el rendimiento de cada niñ@ y mejorar la labor docente de forma eficiente. Se debe realizar de forma tranquila, con sinceridad y disfrutando de la prueba.

El aprendizaje ocurre a través de toda la vida y puede ocurrir en cualquier momento, por tanto debe ser con diversión. Enseñar a los niños lo emocionante que puede ser aprender, crear hábitos, realizar lecturas conjuntas e interesantes, entender conceptos matemáticos en la vida cotidiana, enfocarla como un juego, reto a superar…. Las herramientas de aprendizaje son inmensas y deben conectar a los pequeños con sus compañeros, con la realidad, a través de juegos, actividades, vídeos, etc.

 

El esfuerzo conduce al éxito, lo que se conoce como una mentalidad de crecimiento, y no una mentalidad estática. Todo agente del sector educativo debe enfocarse en el empeño que los pequeños ponen al realizar sus tareas y en lo que aprenden. Esto los ayudará a sentirse menos nervioso cuando deban afrontar nuevas tareas o materias.

 

Fortalezas como la comunicación, la resolución de problemas y la seguridad en sí mismos ayudarán a los niñ@s tanto en la escuela como en su día a día. Es vital hablar honestamente con los pequeños sobre sus sentimientos y la forma en que manejan las situaciones, especialmente las difíciles.

 

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